El guion de Hollywood perfecto. Messi finalmente consiguiendo su momento, y luego el villano máximo haciendo lo imposible y anotando dos veces en un minuto para alargar el drama. Cuando el último disparo de Montiel tocó la red sentiste el rugido ensordecedor de cada departamento, bar y calle del país elevándose en la misma fracción de segundo. De esto se trata el fútbol.